Hola Espacio Exterior

La duda de si estamos solos en el universo nos sigue persiguiendo desde hace eones. La humanidad sigue tratando de entender el motivo de su existencia, pero al igual que los niños preguntan a sus padres en busca de respuestas, los adultos han tenido que buscar información fuera.

En pro de esa búsqueda de información se han construido enormes radiotelescopios como el de Arecibo o el RATAN-600 y lanzado sondas para explorar el universo como las Pioneer y las Voyager.

Pero no nos hemos conformado con escuchar, hemos lanzado varios “Hola” al espacio.

El primer mensaje estaba grabado en lo que ahora se conoce como la Placa Pioneer montada en la sonda Pioneer 10 lanzada el 2 de marzo de 1972, y posteriormente en la Pioneer 11 el 5 de abril de 1973.

Placa Pioneer instalada en la Pioneer 10

Placa Pioneer instalada en la Pioneer 10 – NASA

Ambas placas fueron diseñadas por el famoso Carl Sagan y por Frank Drake.

Después de las sondas Pioneer se lanzaron las sondas Voyager, y en estas se incluyó un disco de oro titulado, Los Sonidos de la Tierra.

Sonidos de la Tierra

Sonidos de la Tierra – NASA

En el caso del disco de las Voyager, éste fue seleccionado por la NASA y por un comité presidido por el propio Carl Sagan en el que se incluyeron saludos en 55 idiomas, sonidos de animales, situaciones humanas y herramientas fabricadas por el hombre, así como diversas pistas de música y fotos.

Como curiosidad, Carl Sagan intentó incluir la canción Here Comes the Sun de los Beatles, pero la discográfica EMI se opuso. Parece ser que los derechos de autor se los piensan cobrar incluso a los extraterrestes cuando la sonda dentro de 40.000 años llegue a Alfa Centauri, la estrella más próxima al sistema solar.

Cubierta del Disco de Oro, Sonidos de la tierra.

Cubierta del Disco de Oro, Sonidos de la tierra. – NASA

Además se incluyeron instrucciones para su reproducción en la cubierta, facilitando la tarea de descifrar dicha información a aquellos que lo encuentren. Aunque obviamente no es más que algo simbólico.

Las sondas Voyager se lanzaron en 1977, pero la Voyager 2 (20 de Agosto) se lanzó antes que la Voyager 1 (5 de Septiembre). La numeración en este caso no se refería al orden de lanzamiento sino al orden en alcanzar Júpiter.

Pero no sólo hemos añadido información en nuestras sondas espaciales, también hemos lanzado al espacio señales anunciando que estamos aquí. Aunque la única señal que se ha enviado en condiciones adecuadas para contactar con otros mundos, ha sido el Mensaje de Arecibo en 1974.

Esta mensaje se codificó dentro de una matriz binaria de 73 por 23. Con una detallada descripción de nuestro planeta y de nuestra civilización. La elección de tamaño se realizó mediante dos números primos para que a los receptores no les quedara otra alternativa que colocarlos en forma de cuadrilátero. Y una vez en dicha posición las alternativas de colocación se limitan a 8, lo cual es asumible para un análisis por fuerza bruta.

La señal se emitió en 2380 MHz con una potencia de 1000 KW. La elección de dicha frecuencia no es casual, y es que la potencia de emisión del Sol en esa frecuencia es muy baja, por lo que la señal llegará limpia, aunque tardará en llegar 25 milenios.

 

Mensaje de Arecibo

Mensaje de Arecibo (Dibujo por Arne Nordmann)

El mensaje se lanzó hacia el cúmulo M13 (cúmulo de Hércules) desde el radio telescopio de Arecibo el 16 de Noviembre de 1974, aprovechando la actualización que se llevó a cabo ese mismo año en la que se sustituyó la vieja malla de cables por unos paneles de aluminio ajustables, lo que consiguió aumentar el margen operativo de frecuencias hasta los 5 GHz.

El 21 de Agosto de 2001, aparecieron en un campo contiguo al radiotelescopio de Chilbolton una especie de respuesta al mensaje de Arecibo mediante un dibujo en un campo de cereales, conocido como el Mensaje de Chilbolton, en el cual se podían apreciar cambios singulares sobre el mensaje original de Arecibo, la figura humanoide tenía una cabeza grande, una descripción de otro sistema solar, se añade el silicio como estructura de vida, el ADN tiene 3 hélices, población inferior a la humana y la antena es como una flor con varios pétalos y de unos 9 metros de diámetro.

Tuvo bastante repercusión entre los ufólogos, pero seguramente fueran los propios trabajadores del radiotelescopio los que hicieran el dibujo por puro divertimento. Y seguro que se divirtieron…

Quizás dentro de unos cuantos milenios tendremos una respuesta, pero mientras tanto seguiremos esperando en nuestro pale blue dot.

Pale Blue Dot

Pale Blue Dot – NASA (foto desde la Voyager 1)

 

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