Los primeros buques cableros españoles

La historia de España ha estado siempre muy ligada al mar, tanto que incluso tiene la única bandera que ha sido elegida precisamente por la buena visibilidad y diferenciación de la misma en el horizonte.

Pero la historia que vamos a contar no habla de banderas sino de barcos, de barcos cableros.

Y el primer barco cablero español [1], bautizado inicialmente como JUAN, fue construido como no podía ser de otra forma, fuera de España, concretamente en Oslo en 1908 por Nylans Vaerkst. Y hasta 1944 fue un buque mercante más, o casi…

Al principio el transporte de plátanos desde las Canarias a Inglaterra fue su cometido. Pero pronto cambió de manos y fue bautizado como Bjornoy manteniendo la bandera noruega hasta 1937 cuando fue comprado por la naviera Scotia Corporation y bautizado como REINA bajo bandera panameña.

Y aquí empezó la “fiesta”, porque dicha naviera era una tapadera del bando republicano que en plena guerra civil había creado para tener vía libre en el transporte de “víveres” hasta la península. A dicha naviera se le unieron varios barcos mercantes más con el mismo propósito y un destructor, el Ciscar.

Tras burlar a los barcos de la flota nacional, entraron en Gijón el 18 de Octubre de 1937 atestados de cañones antiaéreos procendentes de Gydnia (Polonia), para luchar contra la Legión Cóndor que atacaban sin descanso los puertos de Avilés y Gijón en la Ofensiva de Asturias (dentro de la Ofensiva del Norte). Pero los bombadeos de la Legión Cóndor se intensificaron y acabaron dejando el puerto del Musel como un erial lleno de barcos hundidos, incluyendo el destructor Ciscar.

Después de 5 meses de trabajos, en bando nacional reflotó el Ciscar que fue enviado a Ferrol para su reparación e incorporado a la Armada en los últimos meses de guerra.

Después de reflotar el Ciscar, el REINA corrió una suerte similar siendo reflotado y reparado en Gijón en junio de 1938 y por supuesto renombrado, ésta vez como CASTILLO DE OLMEDO. Aunque no fue hasta 1946 cuando se volvió a utilizar, pero esta vez si, convertido en un buque cablero, conversión que se llevó a cabo en Bilbao. Pero dicha conversión no fue fácil por el exiguo presupuesto existente tras la guerra civil, aunque más complicado era contratar barcos extranjeros para dicha tarea.

La reparación se aprobó como no podía ser de otra forma, por Decreto el 24 de enero de 1941 por un valor cercano a 1 millón de pesetas. Pero los trabajos de transformación se dilataron durante años, hasta que el 5 de julio de 1945 se publicó en el Boletín Oficial del Estado una Orden por la que se concedía absoluta prioridad al suministro de materiales para el CASTILLO OLMEDO.

Castillo de Olmedo

 

El buque se convirtió en propiedad de la Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante con base en Málaga. El contrato inicial se firmó el 23 de septiembre de 1946, aunque se prorrogó varias veces, hasta que un 6 de enero de 1947 llegó a Melilla donde hizo su primer trabajo de reparación con el cable que unía la propia Melilla con Almería [2].

A partir de entonces y durante dos décadas estuvo reparando la maltrecha red española de cables submarinos, hasta que en 1968 se llevó a Barcelona para su achatarramiento siendo el último CASTILLO de la Empresa Nacional Elcano.

Desde el 1968 a 1986 se dependió por completo de compañías extranjeras para la reparación e instalación de los cableados. Pero la irrupción de la fibra óptica y la masificación de los despliegues hizo que todo cambiara puesto que las inversiones en cables submarinos de la Compañía Telefónica llegaron a ser los segundos en volumen del mundo. Por lo que el plan de negocio estaba claro, era necesario eliminar dicha dependencia y poder explotar un mercado en alza ofreciendo servicios de mantenimiento a terceros.

Para ello la entonces Compañía Telefónica, creó una empresa filial llamada TEMASA (Telecomunicaciones Marinas S.A.) que se encargó de la construcción de buques cableros y de la explotación de este negocio.

Después de 2 años y medio de construcción, el primer buque construido expresamente como cablero, dio a luz en enero de 1988 en los Astilleros de Santander con el nombre de BC ATLANTIDA. Este buque tuvo su puerto base en Vigo donde se construyó un depósito de almacenamiento de cables submarinos.

Al ATLANTIDA le siguieron el BC TENEO en 1993 y el BC IBERUS en 1999.

También en 1999, al descender el margen de beneficios por la feroz competencia en el sector, Telefónica vendió TEMASA a la empresa norteamericana Tyco que continuó usando los barcos.

Después de la venta de TEMASA a Tyco, ésta última se desprendió del buque TENEO vendiéndolo a la empresa española suiza TE Connectivity Subcom y el buque IBERUS se vendió para chatarra en 2003. El ATLÁNTIDA ha cambiado de nombre en un par de ocasiones, la primera fue TRINITY SUPPORTER y la segunda tras la venta en 2008 a IT International Telecom Inc, a IT INTERCEPTOR que actualmente continúa navegando bajo bandera de Barbados.

IT INTERCEPTOR en 2008

IT INTERCEPTOR en 2008 (antes BC ATLANTIDA y TRINITY SUPPORTER)

 

[1] – Obviando las pequeñas embarcaciones anteriores como el TAFUR (1934) que debido a su escaso peso, cuando izaba el cable se hundía la proa bajo el agua, y de un viejo pesquero británico reconvertido llamado KERT (1939) que usaba el cabrestante del ancla para levar el cable.

[2] – Para ahondar en la misera del momento, los trabajos de reparación se realizaban con cables “sobrantes” de la redundancia de algunas líneas que se decidió que eran prescindibles.

2 comentarios

  1. TE Connectivity Subcom no es una empresa española, era parte de Tyco International.

    https://es.wikipedia.org/wiki/TE_Connectivity

    El Teneo sigue en funcionamiento (2017) con bandera de las Islas Marshall.

    https://www.marinetraffic.com/en/ais/details/ships/shipid:167732/mmsi:538006679/imo:9019602/vessel:TENEO

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