Marea, ¿truco o trato?

Acaba de comenzar el amarre del que será el cable submarino con más capacidad del Atlántico (y del mundo hasta la fecha) bautizado como MAREA.

Imagen de submarinecablemap.com

MAREA ha sido diseñado conjuntamente entre Facebook y Microsoft y será operado por Telxius.

Tiene ocho pares de fibra óptica y una capacidad estimada de 160 Tbps. El cable ha sido fabricado por TE SubCom, la misma empresa que fabricó el primer cable de fibra submarina en Canarias.

Todo esto está muy bien, pero ¿por qué Facebook y Microsoft están realmente interesados en tener un cable transoceánico sólo para ellos?

Es simple, su negocio cloud lo necesita porque la mayor parte de sus centros de datos está en Estados Unidos, y el coste de levantar centros de datos por otras partes del mundo es muy elevado y poco rentable en caso de necesitar desamortizar la inversión.

Esto nos lleva a una situación que siempre se pasa por alto. Y es la ubicación de los datos. En muchos países, los servicios en la nube tienen la obligación de mantenerse en el propio país contratante. Y llevándolo al extremo, en otros países como Estados Unidos, su tráfico no puede salir fuera del país ni siquiera aunque no sea la ruta más corta.

Esto nos lleva a la derogación de lo que se llamó el Safe Harbour por el Tribunal Justicia de la Unión Europea. Así como interpretaciones torticeras de la legislación y la aparición de nuevas normas ISO (27018) cargadas de buenas intenciones pero que como de costumbre, valen para poco menos que para sacar los cuartos.

En resumen, por defecto los datos de las aplicaciones en la nube es más rentable mantenerlos en EEUU donde la electricidad es más barata que en Europa (y que en España por descontado), y no digamos el suelo para montar un centro de datos. Así que salvo que estemos hablando de un gran cliente, no compensa acercar los datos al mismo. Aún así es más que probable que los datos fríos se almacenen únicamente en EEUU y más cuando hablamos de una capacidad de 160 Terabits/segundo

Todo esto hace que tirar un cable transoceánico que apenas va a pagar impuestos de mantenimiento y/o explotación sea la forma más rentable de “acercar” un centro de datos a un cliente. Y para colmo mientras se llena el canuto, se puede alquilar la capacidad vacante.

 

Dejamos unas fotos de la efeméride para la posteridad.

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